Casa océano

Los propietarios, una pareja con hijos pequeños, tenían la necesidad de una vivienda unifamiliar. Tanto el diseño como su construcción, tuvo para ellos un significado muy especial, esta proyecto debía adaptarse a diversos usos: refugio de fin de semana, espacio para el trabajo y lugar de residencia de la familia. Se trataba de construir un sitio alejado de todo, un antídoto contra el trajín, donde poder refugiarse, descansar y disfrutar de paz y tranquilidad, de alli su nombre Océano. El partido se organizó en base a dos ejes, uno longitudinal y uno transversal, levemente inclinado, formando un ángulo un poco mayor de noventa grados. El eje menor divide dos sectores: la parte de la rotonda y acceso principal y el lugar de esparcimiento cuyo centro es la pileta de natación que presenta un horizonte recortando la visual general. La forma de "u" que encierra esta área fue motivada por la necesidad de crear un espacio al aire libre resguardado de los fuertes vientos de la zona, fomentando un fluido intercambio entre el interior y el exterior. Los norteamericanos hablan de Showcase, una casa para ser mostrada. Este proyecto pone en cuestión ese género y reformula sus tradiciones, desbordando la típica Showcase de modelo histórico, sea inglesa o francesa. En esta línea, se presenta la conciencia de que una casa para mostrar es tambien una casa desde donde se mira. Es necesario darles a los visitantes la posibilidad, tanto de ver el proyecto como de observar también los paisajes que rodean el predio. Con este fin se dispuso un fácil acceso a una serie de terrazas divididas en varios planos que permiten contemplar los alrededores. El living presenta una resolución formal y una iluminación especial, tanto natural como artificial. Jugado en doble altura, ocupa un lugar estratégico en la distribución del terreno. El eje de menor longitud divide espacios destinados a diferente uso, de un lado se abre el living, del otro el acceso principal. En el mismo módulo, la cocina y el comedor diario continúan la idea. El eje de circulación vertical consta de una escalera y un ascensor ubicados en el punto de intersección de los dos ejes. Sobre el eje de mayor longitud, se ordenan los locales de servicio como habitaciones para el personal domestico, garaje, lavadero, depósito, sala de máquina y habitación de huéspedes. Aparte, se extienden el quincho y el playroom. La pileta interior se ubica hacia el final con sus respectivos vestuarios y sala de máquinas. Cabe destacar que el muro ciego posterior, pese a su poca participación en los espacios por los cuales se circula, presenta variaciones rítmicas importantes acordes al proyecto general. La planta alta esta organizada con un importante pasillo que vincula los dos ejes, tomando la forma orgánica del eje menor y adaptándose al vector planteado por el eje mayor. La suite principal se abre alli con sus respectiva área de vestidores, baño y sauna. Otras tres habitaciones con vista al patio interno, prolongan la visual hacia el campo de golf. Recostado sobre el otro lado del pasillo y en contrapunto con estas habitaciones encontramos el estudio, la biblioteca y el gimnasio. Para este proyecto, se usaron todo tipo de materiales. Algunos, aunque no propios de Sudamérica, ya incorporados a la tradición constructiva local. Basta citar por ejemplo, mármoles procedentes de Italia y Grecia o maderas europeas como peral, raíz de nogal y el sicómoro inglés. Por otra parte, los ladrillos provienen del sur pampeano, las piedras de los muros de Mendoza y los solados exteriores son resueltos por pórfidos de la Patagonia. Las cubierta a su vez esta compuesta por tejas planas uruguayas, recordemos que el Uruguay posee una tradición de tejas heredadas de las inmigraciones alemanas. Todo el conjunto cuenta con un sistema de "casa inteligente" que facilita las puestas en marcha y accionamiento en forma sencilla.