Casa para un emegeísta

El arquitecto que diseña es siempre un interprete que se mueve en el espacio del "entre". Su lugar esta "entre" el comitente y la idea. En su rol de mediador "entre" la abstracción y lo concreto debe escuchar muchas voces antes de imaginar. Como de costumbre entonces, el concepto de la libertad total pura (antiguo concepto filosófico) se desmorona. En esta vivienda unifamiliar el diseño guarda un intimo rigor con el comitente a través de un tercer elemento: su auto. MG son las siglas correspondientes a Morris Garaje, un viejo auto inglés de la pre-guerra Que en sus distintos modelos despertó serios fanatismos que hoy persisten en reuniones, encuentros, rallyes y exposiciones. El emegeista es ante todo un coleccionista que busca obsesiva e incansablemente identificarse con el modelo de su predilección. La concepción formal de la carrocería del vehículo, en su origen construido con madera recubierta de chapa, inspiró el concepto estructurante para esta vivienda en el delta uruguayo, cerca de la ciudad de Carmelo. La combinación geográfica del río Uruguay y sus afluentes, la característica tierra de color púrpura y los caminos interminables de la pampa uruguaya conforman un atractivo en torno propicio al aventurero que instala cerca del agua su base de operaciones, ideal para escapadas de fin de semana. El comitente, fanático emegeista, requería cubrir sus necesidades como hobbista Resultaba entonces vital tener en cuenta las actividades desarrolladas en su tiempo libre, una de ellas la reparación y el mantenimiento de sus coches. El diseño entonces guarda un firme equilibrio con la estética del auto en cuestión, captando la atmósfera del fanatismo que fomenta el auto. El partido se basa en una figura octogonal inscripta en un circulo de 10mts. Importada del isotipo de la marca; otros detalles como la gran ventana inspirada en la forma de la rueda del auto-conspicuo y complejo armasón de rayos-completan la idea. La forma general de la torre o circulo que se eleva favorece la visualización del entorno desde cualquier punto interior, mientras que la concepción estratificada divide temáticamente los ambientes. En la planta baja se encuentra el imprescindible garaje para autos con su respectivo taller, lugar protagónico cuya calidad funcional es la de estar separado del resto de los ambientes. La luz y los puntos estratégicos de observación hacia el exterior se complementan logrando un buen intercambio con la importante naturaleza circundante. Una columna central, también octogonal, funciona como columna vertebral y el remate es una cubierta curvada que rememora el ya citado logo cuyo contorno es recorrido por una luz de neón de un intenso rojo. El perímetro se cierra con un muro horadado que exhibe ventanas octogonales de diferentes escalas. La idea del proyecto recrea y reinterpreta esta figura, como identificación directa con la marca del auto y su atmósfera.