Casa en el bosque

El entorno es una variable fundamental a tener en cuenta cuando se comienza a proyectar. Y el bosque ofrece puntos de partida muy intensos que no debe ser desoídos. El color de la vegetación era, en este caso, una referencia inevitable. La casa debía estar relacionada, casi mimetizada con el espacio circundante, por eso elegí ese verde oscuro. Sin embargo en el interior aparecen otros colores. Rojos, naranjas y amarillos, fuertes, incluso violentos, se combinan en una gama de colores cálidos que contrastan con el exterior. Encuentro en el resultado (una casa verde por fuera, roja por dentro) cierta analogía con una fruta madura. El bosque de Cariló posee una gran variedad de árboles.